miércoles, 28 de abril de 2010

Quien soy

Semana tranquila curro, reencuentros, Madrid-Cuba y una rosa.

Acaban las clases con mis abuelitos, pese al estres que me supone el llegar a tiempo (yo siempre corriendo) los voy a hechar mucho de menos, pues me encanta enseñarles, ver las caras de sorpresa y de "mira yo esto no lo sabia". Cuando ellos son los que mas tienen que enseñar, no tendrán carrera, pero si una vida larga a sus espaldas y un bagaje de experiencias del que deberíamos aprender...

Esto me hace recordar con cariño cuando mis abuelos y mi yaya e incluso mis ti@s-abuel@s me contaban historias de juventud las cuales siempre tenían una moraleja o anécdota de la que aprender. Me era indiferente el numero de veces que me contaban las mismas historias, disfrutaba con cada palabra y el teatrillo o la gesticulación que los acompañaban, o el diario que mi abuelo, al cual nunca conocí en persona, pues murió antes de que yo naciera, pero dejo un buen legado a través de sus diarios y las historias que cuentan mis padres y mi tío, gracias a lo cual le he ido conociendo un poquito. Por desgracia algunos de los mencionados al igual que mi abuelo ya no se encuentran en este mundo (quien sabe si en otro), o los que no son capaces de recordar esas viejas aventuras o al menos como sucedieron realmente, pero es ley de vida o eso dicen los que mas saben; ahora es mi turno el de recordar esas historias y transmitirlas al igual que las propias, para que no queden en el olvido.

Si hay algo de lo que tengo certeza es que nuestras propias vidas pueden parecernos insignificantes, pero forman parte de un mundo, que no seria un mundo si no estuvieramos.

Hoy escribo en memoria de esas personas que han formado parte de mi vida y de mi misma porque sin ellos hubiese estado perdida

Gracias

2 comentarios:

ANUSKA dijo...

Hace un tiempo, estuve en una charla, sobre lo importante que eran las enseñanzas de los mayores, las preocupaciones y situaciones que ellos vivieron y las preocupaciones y situaciones que ahora vivimos. Grandes enseñanzas nos daban, acerca de valores que últimamente se han perdido por completo, el sufrimiento que les hizo fuertes y millones de aventuras y desventuras, que te enseñan a ver tu vida llena de "lujos" con un poco más de humildad. Siempre que veo a los niñatos con sus moviles, metíendose con la 3ª edad, me pongo mala.
y es que a mi me crió mi abuela.

.:: Azucena ::. dijo...

La verdad que tenemos mucho que aprender la gente mayor que nosotros, muchas veces nos enseñan cosas que nos pueden vales para el futuro lo malo que casi nunca hacemos caso y cuando nos pasa es cuando decimos "que gran razon tenia" yo la verdad me quejare mucho de vivir con mi tio-abuelo, pero a la hora de la verdad la estare siempre muy agradecida porque aprender estoy aprendiendo mucho de el.

Un Beso Eva, es una gran verdad lo que has escrito.